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Vos tan Umbridge y yo tan Mcgonagall

Actualizado: 25 nov 2020


Recientemente J.K Rowling hizó declaraciones de odio acerca de la comunidad trans en Twitter y fue críticada por fans y actores de Harry Potter como Daniel Racliffe, Ema Watson y Eddie Redmayne. Antes de que nos lancen un “Obliviate”, hacemos un análisis del tema:


Todes amamos a Harry Potter, a Hermione Granger y a Newt Scamander ¿Quién no deseo recibir la carta de Howgarts a los 11 años y dejar atrás este mundo muggle, gris y poco mágico? ¿Quién no soñó con comprar el caldero, el gato o lechuza y ataviarse con la túnica para asistir al mejor colegio de magia y hechicería del mundo mágico?


¿Qué niña o niñe no se sintió un identificade con Hermione cuando ella se ponía el destino del grupo al hombro? Seamos sinceras, sin ella se morían todes en el primer libro. Hermione es una de las tantas figuras que muchas generaciones vimos como primer ejemplo de mujer independiente. Por supuesto, su personaje se lo debemos a J.K. Rowling, una mujer que llegó a la fama mundial despué de sufrir pobreza, sexismo y desaliento.


¿Quién es J.K. Rowling?


La conocemos como J.K. – o Robert Galbraith- porque tuvo que ocultar su género para ser publicada, alla en los no tan lejanos 90’s pero su nombre es Joanne Rowling. Joanne la paso bastante mal antes de ser famosa y una de las mujeres más ricas de Inglaterra. Madre soltera, maestra con aspiraciones de escritora y con poco éxito, vivió por un tiempo de la asistencia social y paso hambre. Su primer libro, Harry Potter y la Piedra Filosofal, fue rechazado por 12 editoriales antes de ser editado por Bloomsbury.

A pesar de todos esos obstaculos, Rowling creo mundos fantásticos, universos completos con una variedad de personajes e historias incontables. Entre esos personajes, muchas veces destacan las mujeres, empoderadas, con opiniones propias y cuyos mejores atributos no son los estéticos, sino los intelectuales. Obviamente un gran estímulo para las generaciones que venían consumiendo heroes inteligentes y bellas damiselas en apuros.

Vos tan Umbridge y yo tan Mcgonagall


Hace unos días J.K retwiteó una nota titulada “Creando un mundo post COVID-19 para la gente que menstrúa” y comentó irónicamente que “solía haber una palabra para esa gente”, el pasado simple de su hermoso inglés nunca estuvo mejor utilizado: si bien antes soliamos referirnos sólo a las mujeres, hoy sabemos que las personas que menstruan también son los varones trans y algunas identidades no binarias, pero acá fue donde J.K discrepó.


Por supuesto, las críticas no tardaron en llegar. Gran parte de la comunidad fan de Harry Potter – autodenominades potterheads- tuvo algo para decir. La mayoría de los comentarios tildarón a Rowling de transodiante y TERF – siglas en inglés para Feministas Radicales Trans Excluyentes. Además de los 27 millones de comentarios que recibió, a lo largo de la semana algunos actores de las películas basadas en sus libros también se involucraron en la controversia.


El primero fue Daniel Racliffe, el mismisímo Harry Potter, que comentó que a pesar de que le debe su carrera a J.K está en desacuerdo con su postura “Las mujeres trans son mujeres. Afirmar lo contrario borra la identidad y dignidad de las personas transgenero y va en contra de todo lo que recomiendan los especialistas, que tienen más experiencia que Jo – Rowling- y yo”.

Además, Potter, perdón… ¡Racliffe! sumó información de la fundación Trevor, dedicada a la prevención de crisis y suicidios de jóvenes pertenecientes comunidad LGBTIQ+ en su comunicado.


Como todes esperabamos, la sabiduría del trío de oro – referencia potterhead para Harry, Hermione y Ron- llego de la mano de Emma Watson, que además de ser la actriz que le da vida a Hermione, es embajadora de la ONU y activista de los derechos de las mujeres y el colectivo LGBTIQ+: “Las personas trasn son quienes dicen ser y merecen vivir sus vidas sin ser cuestionades constantemente y sin que les digan que no son quienes elles dicen ser”

Como si ya no amaramos lo suficiente a este cast, aparecio Eddy Redmayne, el actor que interpreta a Newt Scamander en “Animales Fantásticos”, una de las películas del universo de Harry Potter escrita y producida por Rowling y declaró que “El respeto por las personas trans continúa siendo un imperativo cultural. A lo largo de los años he tratado, constantemente de educarme, es un proceso en construcción. Estoy es desacuerdo con los comentarios de Jo, las mujeres trans son mujeres, los varones trans son varones y las identidades no binarias son válidas”


Redmayne, quién interpreto a la mujer trans Einar Wegener en el film “La chica Danesa”, agregó que “Nunca hablaría en nombre de la comunidad pero sé que mis querides colegas y amigues trans están cansades de los constantes cuestionamientos a sus identidades, lo que también es violencia y abuso. Elles sólo quieren vivir sus vidas pacíficamente y es momento de dejarles hacerlo”.

A pesar del rechazo, Rowling insistió en aclarar su postura, sólo para reforzar la excusa de que si se incluye a les trans, se olvida la realidad y la lucha de las mujeres a nivel mundial “Si el sexo no es real, la realidad vivida por las mujeres a nivel mundial desaparece”.


Si bien desde algunos feminismos se toman esta posición que apoya al biologicismo como algo válido, está claro que desconocer la realidad de les trans no aporta en la construcción de la igualdad que pretendemos construir. Para que no quede dudas, Rowling uso la vieja, conocida, tembible y chlicé frase:

“Conozco y amo a las personas trans, pero borrar el concepto de sexo elimina la capacidad de muchas personas de discutir sus vidas de manera significativa. No es odio decir la verdad”

Entendemos que hay que empezar la lucha por algun lugar y sabemos que históricamente la lucha de las mujeres quedó en segundo plano por priorizar la lucha de clase, de partido, de raza. Pero hoy debemos pensar en un panorama más amplio, pues no ver a les trans por lo que son, minorías subordinadas y sujetas a un sistema patriarcal opresor, es tapar el sol con un dedo.

Rowling hizo mucho por las mujeres que la leímos, pero no deja de ignorar y perjudicar a gran parte de su fandom cuando invisibiliza la lucha LGBTIQ+ y hace comentarios transfóbicos afirmando, como hizó en diciembre de 2019, que “el sexo biológico no puede cambiarse” y que “Muchas personas trans se arrepienten de sus cambios de sexo”, con absolutamente ninguna fuente o conocimiento del tema.

Según declaraciones que la autora dio a la revista Variety, le preocupa que “erosionar la definición legal de sexo y reemplazarla con género traerá problemas a las mujeres que nacieron mujeres, sobre todo a las prisioneras y las víctimas de abuso sexual y doméstico”. Para Rowling, permitir que las mujeres trans sean reconocidas como mujeres hará peligrosos los baños:

“Quiero que las mujeres trans estén seguras. Al mismo tiempo, no quiero hacer que las niñas y mujeres de nacimiento estén menos seguras. Cuando abres las puertas de los baños y los vestuarios a cualquier hombre que cree o siente que es una mujer, entonces abres la puerta a todos y cada uno de los hombres que desean entrar. Esa es la simple verdad”.

Más tarde, la escritora británica se refirió a los términos con los que fue atacada, enumerando “feminazi”, “perra”, “TERF”, “bruja” y agregó: “Los tiempos cambian, el odio a las mujeres es eterno”.

“Si el sexo no existe, no hay atracción entre dos personas del mismo sexo. Si el sexo no existe, la realidad vivida por las mujeres globalmente es borrada. Yo conozco y amo a personas trans, pero borrar el concepto de sexo elimina la capacidad de muchas personas de discutir sus vidas de manera significativa. No es odio decir la verdad”, escribió Rowling en el primero de sus mensajes en Twitter.

“La idea de que las mujeres como yo, que hemos sido empáticas con las personas trans durante décadas, emparentándonos porque son vulnerables de la misma manera que las mujeres, es decir, ante la violencia masculina, ‘odian’ a las personas trans porque creemos que el sexo es real y hemos vivido sus consecuencias es una tontería”, continuó.

Y por último, agregó: “Respeto el derecho de toda persona trans a vivir de cualquier manera en la que se sienta auténticos y que sea cómoda para ellos. Marcharía con ustedes si fueran discriminadas por ser trans. Al mismo tiempo, mi vida ha sido moldeada por el hecho de ser mujer. No creo que sea una manifestación de odio decirlo”.


Ante esta postura, que disfraza el odio y desprecio por la comunidad trans de preocupación por las mujeres “que nacieron mujeres”, debemos recordar que cuando un grupo conquista derechos, por lo general, la sociedad crece en vez de retroceder.

Será momento de preguntarnos cuánto podemos tolerar de nuestros ídolos e ídolas. Rowling tiene, como muches otres gigantes de la industria, un discurso peligroso y aún así sigue vigente. Nos hemos cansado de comprobar que este tipo de postura suele enmascarar odio hacia las minorías de todo tipo y, especificamente en este caso, hacia las disidencias. Otres van más allá y al odio lo convierten en acciones dañinas para la integridad de la comunidad. Pero... ¿hasta qué punto es válido seguir bancandolos?

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