Maradona: el D10s o el onvre
- Daniela Toledo Sacchi
- 30 nov 2020
- 5 min de lectura
Esto no es una oda a la destreza y viveza futbolística del jugador argentino Diego Armando Maradona sino más bien una aproximación al pensamiento de quienes eligen no celebrarlo ni aplaudirlo. Después de días de notas en todos los medios de comunicación que explican por qué gran parte de la población lo considera un semi dios, intentamos mostrar el pensamiento de quienes ven la otra cara de la moneda.

Hay quienes ven al dios que a través de sus gambetas mágicas y su gol con la mano supo llenar de alegría y revancha a todo un pueblo. Hay quienes ven un personaje político que mostró discursivamente una postura cercana a los más necesitados y se enfrentó a las mafias del fútbol. Hay quienes ven a un padre que no solo no ejerció una paternidad presente y responsable sino que desconoció públicamente a sus hijes. Y también quienes ven al protagonista de fotos que lo muestran junto a menores de edad completamente desnudas. ¿Quién es Maradona? Todos los anteriores.
Desde la muerte de Diego Maradona el pasado miércoles se desataron varios debates sociales pero sobre todo en el terreno del periodismo y del feminismo. Intentaré ir hablando de cada uno para darles un orden y poder -por fin- desarmar a los íconos que por intocables simulan ser intachables.
La muerte del 10 no ocurrió cualquier día sino justamente un 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Un día que dentro de los grupos feministas es muy activo ya que previamente se generan estrategias de visibilización y difusión. Fue ahí donde varias nos enteramos de la noticia que ganó la atención de la opinión pública nacional y mundial.
¿Respetar el dolor es hacer silencio?
"Respeten el dolor de quienes estamos haciendo el duelo" se comenzó a escuchar cada vez que alguien recordaba sus frases transfóbicas, su paternidad ausente, sus reacciones violentas para con quienes fueron sus parejas. En un 25 de noviembre se le pedía a compañeras "respeto" que podía leerse como silencio. ¿Se les puede reclamar algo a quienes sienten admiración con tintes épicos y divinos? Creo que no. ¿Se les puede pedir silencio a quienes luchan día a día para combatir la violencia de género? Tampoco.
Sin embargo, ¿tienen la misma responsabilidad les fans que quienes ocupan un cargo político o periodístico? Una cosa es hacer un duelo y otra muy diferente es que desde la prensa se endiose, celebre y aplauda a quien maltrató a mujeres y menores de edad. Ignorar todos estos hechos más aún un día tan importante para las mujeres es doloroso porque el mensaje puede ser erróneo: si tenés talento, sos famoso, poderoso, millonario pero con "conciencia social" podés hacer uso y abuso de mujeres y niñas con impunidad porque incluso quienes desprecian estos hechos te aplaudirán.
#DondeEstánLasFeministas ¿Tenemos las feministas que salir a sentar postura y hablar de su violencias? No, cada una puede vivir sus contradicciones internas y cuestionarse o no, hacer sus procesos al tiempo que cada una pueda. ¿Podemos decirle a quienes sí lo hacen que nos faltan el respeto? Tampoco. Involucrarse y cuestionar es una elección no una obligación. De ningún modo el mal comportamiento de los varones debería ser nuestra responsabilidad.
De Monzón a Maradona
Se leyó todo tipo de afirmaciones como que "era una víctima del patriarcado", "que hay que tener una mirada interseccional porque nació en una villa"o incluso un diario se animó a titular que "Maradona representa mucho más al feminismo de lo que él en su vida supo ". Bueno, un montón. Bienvenida la mirada interseccional cuando nos sirve para salir de la burbuja social que nos tocó ocupar y comprender las otras tantas opresiones de clase y raza que sufren las feminidades, y no por el contrario para justificar a agresores. Vincular o justificar su machismo con que nació en una villa no solo me parece estigmatizante sino peligroso. El machismo es un problema que trasciende todas las clases sociales, es algo estructural que nos interpela a todes.
A las feministas que se negaron a aplaudir a un hombre golpeador, millonario y poderoso se las tildó de "feministas blancas", sin conciencia social, moralistas y burguesas. La jugadora de 24 años de Primera Nacional de España, Paula Dapena recibió amenazas de muerte y acoso cibernético por haberse negado a homenajear a Maradona.

La futbolista Paula Dapena permaneció sentada y de espaldas en oposición al homenaje realizado por el equipo femenino de Pontavedra, España.
Maradona es el deportista más famoso del mundo, conoció y apoyó a varios dirigentes políticos, tuvo su propio programa de televisión, le festejó el cumpleaños de 15 a su hija en la cancha de Boca, es sinónimo de Argentina en todo el mundo y muchísimas cosas más que seguramente no recuerde pero que fueron enumeradas constantemente en todos los medios de comunicación. Todo esto lo hizo porque quiso pero sobre todo porque pudo. No por nada fue velado en la mismísima Casa Rosada. Entonces, que quede claro aplaudirlo y celebrarlo es lo políticamente correcto, mostrar su otra cara -a riesgo de enojos y cancelaciones- es justamente lo contrario.
Analizar a nuestros ídolos y preguntarnos a quienes admiramos y por qué es un ejercicio la mayor de las veces doloroso y decepcionante pero es muy necesario y enriquecedor. No para alentar un linchamiento colectivo ni para sentirnos superiores sino justamente para dejar los dioses en la mitología o la religión y vernos como los seres humanos que somos, con contradicciones sí pero intentando desde la humildad no tener un doble discurso que pueda dar un mensaje equivocado. Un error es ponerle sal en lugar de azúcar al café, golpear a tu pareja es un delito.
El velorio de todo un pueblo, ¿sí?
Quienes están de acuerdo con el velorio multitudinario -con aproximadamente un millón de personas- realizado en Casa Rosada organizado por el presidente Alberto Fernández y la familia de Diego Maradona afirman que era un ídolo popular y que el pueblo necesitaba despedirse. Sin dudas era un símbolo muy importante para Argentina y para el mundo entero, eso no se discute. El descontento y enojo es porque hasta hace una semana en Argentina no podía velarse a un familiar por cercano que fuera y las reuniones de más de 10 personas aún están prohibidas en todo el territorio nacional.
Pero eso no es todo, hagamos de cuenta que el velorio de la persona más famosa del mundo es tan importante como para que se dejen de lado los protocolos y el cuidado de la salud de toda una población. Así y todo, sigue imperando una mirada unitaria y patriarcal porque si bien Maradona tenía fans en todas partes del país quienes pudieron ir a despedirlo fueron solo los que vivían en Capital Federal y digo "los" porque cualquiera que vea las imágenes podrá ver la poca presencia femenina siendo que abundan sus seguidoras.
Entonces ¿hay ciudadanos de primera y otres de segunda? ¿Hay reglas y "reglas"? ¿De quienes realmente hablamos cuando hablamos de todo un pueblo? ¿Cuál es el criterio para pedirle a toda una población que no salga de sus casas durante 9 meses -con todo lo que eso significa- y organizar la reunión más masiva de todo el 2020? Y por último, ¿por qué siempre la agenda feminista queda relegada -incluso por nosotras mismas- a cualquier otro tema de la agenda pública?
*La expresión "onvre" es usada para referirse a los varones cis que muestran un marcado comportamiento machista.




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