Mansplaining: cómo te lo explico
- La Trenza
- 8 mar 2019
- 3 min de lectura
Actualizado: 20 ago 2020
Mansplaining o en español "machoexplicación" no es un término conocido por todes pero es uno que todos deberían saber.
Irina Sternik
El negologismo compuesto por man (hombre) y explaining (explicar) significa hombre explicando algo a una mujer, ignorando el saber previo de la misma.
Conocer esta palabra y esta práctica, considerada un micromachismo es un antes y un después tanto para varones como para mujeres. La nominación genera que, automáticamente, nos demos cuenta que eso está sucediendo. Se puede nombrar, se puede detectar y se debe resaltar.
El lado b de ser conscientes que existe, es que muchas veces no estamos seguras o seguros de que tal o cuál situación es un mansplaining. Eso sí, cuando lo es, no quedan dudas.
Pasemos a los hechos. A lo largo de estos años se generaron diferentes categorías para clasificar este tipo de menosprecio a la mujer. Está el mansplainer que nos explica todo desde la biología (las mujeres están hechas para criar niños o trabajar en tópicos sociales), desde la negación (indicando que el machismo no existe o que los femicidios deberían llamarse asesinatos a secas), desde la victimización masculina (negando también que la violencia de género se llama así porque es hacia las mujeres), desde la enseñanza (lo que deberían hacer las mujeres en tal o cuál práctica), desde el troll (acoso a través de las redes a las feministas) y muchos etcéteras.
El "pero" o el "mirá" son también vocablos que ayudan a prender las alertas de esta actitud paternalista, como así también lo son las aclaraciones o explicaciones por sobre lo que una mujer está diciendo, para aclarar el tema. Se puede discutir, por supuesto, pero una gran parte de estas discusiones pueden buscar infravalorar el conocimiento de la mujer.
En general, el mansplaining tiene un tono paternalista y condescendiente, poniendo en situación de inferioridad cognoscitiva e intelectual a una mujer. Un ejemplo muy renombrado fue el del tuit de Jessica Meir, astronauta de la NASA (@Astro_Jessica). Ella explicaba cómo el agua hervía de forma espontánea en el espacio y un usuario (que dada la repercusión que tuvo su conducta borró la cuenta) la corregía y explicaba cómo funcionaba "en realidad".
Otro más reciente es el que protagonizó la periodista Angela Lerena cuando tuiteó sobre la felicidad de estar trabajando en lo que ama a los 7 meses de embarazo.
Una de las primeras en explicar esta práctica fue la escritora Rebecca Solnit en este artículo del 2008 "Men explain things to me" ("Los hombres me explican cosas"). Si bien no creó el neologismo, poco tiempo después se lo nominó.
(Foto libro)
Tanta es la relevancia de la palabra que desde el 2008 hasta hoy, Google puede ilustrar el boom de las búsquedas en un gráfico impactante en Google Trends.
Una vez saldadas estas dudas, podemos pasar a los primos del mansplaining. Por un lado, manterruption: si prestamos atención, y tal cuál indica este estudio, es más probable que tanto hombres como mujeres interrumpan a una interlocutora mujer. Lo mismo manologue -monólogo masculino- y manspreading, el acto de abrir por demás las piernas invadiendo los asientos adyacentes, según indica FUNDEU. Algo muy común en el colectivo u otros medios de transporte público. También existen whitesplaining (de white=blanco) o rightsplaining (right=derecha).
Para terminar, es imprescindible nominar lo que sucedió con Natalia Oreiro en el Foro Global de Líderes en América Latina cuando el presentador Ignacio González le dijo "¿Cómo una chica uruguaya, de un barrio común y corriente, llega a tener éxito en lugares del mundo donde ni siquiera conocemos el idioma?" Eso, no tiene nombre. Tan clasista que no le cabe otra palabra. La inmediata respuesta de Oreiro fue contundente: "¿Y por qué no se explica que una chica que nació en un barrio como vos decís, común y corriente, pueda llegar a tener éxito en el exterior?".




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