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El sano hábito de la masturbación

Actualizado: 25 ago 2020

La masturbación de personas con vulva es un tema tabú incluso hasta hoy no es considerado parte de la salud. De hecho si buscamos en internet “masturbación + femenina”, nos aparecen directamente páginas pornográficas.


Debido a la gran desinformación, creemos necesario hablar con profesionales de distintas áreas para que puedan aportarnos sus perspectivas. Por eso, entrevistamos a la sexóloga transfeminista especialista en sexología no binaria y educadora sexual Carolina Meloni desde un punto de vista psicológico y a la ginecóloga Graciela Díaz Guitart, quien se posiciona desde la medicina.



-¿Qué es la masturbación?


G- Es tener sexo, relaciones, con une mismo, con alguien que apreciamos mucho. Por ende, conlleva sentimientos y emociones, no es una práctica mecanizada e hipersexualizada como siempre se muestra. Esto es importante, ya que de a poco vamos disminuyendo el tabú que conlleva esta palabra.


- ¿Qué cuidados debemos tener?


G- Como se realiza principalmente con las manos, lo que tenemos que hacer es lavarlas bien, ya que probablemente vamos a estimular el clítoris o introducir en la vagina nuestros dedos, entre otras cosas.


En cambio, si vamos a usar algún juguete sexual, ya sea por estimulación externa o interna, debemos lavarlo con un jabón neutro, que no tenga ni perfumes ni desinfectantes, para no irritar la zona. Y si tenemos un juguete sexual que vamos a compartir, lo ideal es usarlo con preservativos porque puede haber transmisión de HPV.


C- Además, sabemos que hay distintos puntos de estimulación, por lo que hay que tratar de no compartir fluidos. Por ejemplo, si hay estimulación anal, se debe higienizar el juguete antes de estimular el clítoris.


Ph: Cultura Colectiva

-¿Cuáles pueden ser los posibles beneficios que trae el auto-conocimiento a nivel personal y a nivel pareja?


C- Yo no hablo de pareja, sino de vínculos, porque a veces los vínculos no son de a dos, e incluso hay gente que directamente no se vincula con nadie a nivel sexual.

Justamente, la cuestión del auto-conocimiento es el reconocimiento de nuestro propio cuerpo en todos los momentos de nuestra vida.

Los estímulos recibidos o brindados pueden cambiar en función del recorrido del tiempo, de la experiencia, del cambio de nuestro cuerpo, de nuestra manera de pensar y de nuestros valores.


G- Cuando hablamos de autoconocimiento, primero y principal, tenemos que saber qué vamos a masturbar. Dónde tenemos las zonas erógenas.

Entonces, empecemos por conocernos. Por diferenciar lo que es una vulva de una vagina. La vagina no es la parte externa. Sino que es el canal que comunica la vulva con el útero.


La vulva es la parte en donde tenemos más terminaciones nerviosas, principalmente en donde se ubica el clítoris.


El punto G no es un punto que vamos a apretar y tener un orgasmo mágicamente. Es una zona que tiene mayores terminaciones nerviosas y que, además, se cree que la excitación se produce porque la parte interna del clítoris, en el momento de la excitación sexual, aumenta de tamaño y toma contacto con esa zona de la vagina.


El punto U, es como una U invertida por encima de la uretra que algunas mujeres les produce excitación sexual rozarla.


Lo más importante y con el que la mayoría tiene orgasmos, es el clítoris. Tiene una zona interna y otra externa, que aumenta de tamaño con la excitación sexual. Puede ser estimulado rozándolo directamente con los dedos, con objetos como la almohada estando boca abajo, o rozando los labios menores de manera indirecta, entre muchas otras formas.


Ph: Maremoto

-¿Cuándo está bien o es sano masturbarse? ¿Hay un límite?


G- Las mujeres por lo general, empiezan a masturbarse en edades de la pubertad o en la adolescencia, algunas, muy pocas, empiezan también en la infancia. Todo esto es normal.


Es un acto totalmente fisiológico y bueno para nuestra sexualidad porque fortalece los músculos del piso pelviano y también llena de sangre toda la pelvis. De hecho, durante el ciclo menstrual disminuye los dolores. Sin embargo, el tabú de la sociedad ha provocado la represión de la sexualidad y el placer, principalmente en las mujeres.


C- Respecto de la cantidad de veces, a veces se habla de una compulsividad, pero cualquier práctica es compulsiva cuando entorpece otras actividades de tu vida cotidiana. No es una cuestión cuantitativa sino cualitativa. No hay límite. Podés hacerlo cuantas veces quieras y es una manera de mantenerte active y deseose. Tiene que ver con el deseo de auto-conocimiento. Cada quien construye su recorrido erótico y de placer, está bien incluso tener más ganas de masturbarse que de tener sexo con une otre.


G- No hay un límite. Lo importante es saber que mientras esto se ejerza en el ámbito de lo privado, o lo íntimo, es totalmente normal. Puede suceder que, por ejemplo, se utilice un juguete de estimulación que tiene un control remoto (en donde una persona lo tiene puesto y la otra posee el control). En este caso, si bien está pasando en un ámbito público, en verdad se centra en la intimidad de la pareja, entonces eso está bien. Lo anormal sería exponerlo en frente de todos.


-¿Qué les dirías a las personas con vulva que les da intriga, pero no se animan a masturbarse?


C- Para les que tienen curiosidad yo les diría esto: no prueben con la penetración, empiecen con sus propias manos tocando su vulva, particularmente los labios y el clítoris. No hagan prácticas impulsivas o compulsivas para llegar a un orgasmo, sino más bien prácticas para conocer su cuerpo. Tenemos 2 m2 de piel, no nos quedemos solamente en la vulva, y no empiecen con penetración, porque no es la práctica más necesitada ni la más placentera para las personas con vulva.


Ph: Marie Claire España

También tenemos que hablar de que hay desinformación, como un sentido culpógeno que se le da a la masturbacion. Porque todo lo que no es procreacional no debería ser realizado. Entonces terminamos cayendo en esta cuestión de la heterocisnorma que es biologicista que necesita que únicamente nos entreguemos a un varón con pene para que nos penetre, nos pueda eyacular y fecundar el óvulo a la espera de convertirnos en madres.


-¿Hasta qué punto ha influido el sistema heterocispatriarcal y la cultura pornográfica en la práctica de la masturbación?


C- La cultura heterocispatriarcal sostiene la sanción de la masturbacion como un impedimento al acceso a recursos para conseguir nuestro placer por nuestra propia cuenta.


Por otro lado, también está la casi obligatoriedad de la penetración. Muchas veces me consultan personas con vulva que afirman no exitarse cuando se masturban y cuando les pregunto cómo se masturbaron me contestan: “me meto cosas”. A pesar de reconocer que lo que les da placer es, por ejemplo, frotarse contra la almohada, no reconocen esa práctica como masturbación.


Sigue existiendo esta cuestión de que eso es un juego de nenas. Hay como una fragmentación siempre al servicio del varón cis que nos va a penetrar. Todo está al servicio reproductivo, del capitalismo y siempre de la mano del patriarcado.


G- La influencia se puede ver también en la vergüenza que tienen algunas mujeres de contarlo.

Por ejemplo, en los resultados de las encuestas se refleja que muches piensan que la masturbación es una práctica poco común en mujeres. Sin embargo, es una encuesta sesgada porque hay una idea de que si una mujer se masturba “está mal”, entonces contestan que no cuando muchas veces sí lo hacen.


Ph: NSBCommunity

-¿Cómo crees que es la representación de la masturbación femenina en los medios?


C- El tema es que los medios te muestran siempre una piba hiper hegemónica, joven, cis, con una vedetina de algodón o con una cosa de encaje, metiendose la mano y gimiendo. Es algo como muy femenino, ¿no?


Nunca se imaginan a una mujer con pene por ejemplo, ni gorda, racializada, ni disca. Sino que aparece una mujer deseable para el mercado, que también es deseante desde el mercado mismo, que no se está dando placer sino que se está preparando para que aparezca su príncipe azul del sexo.


Y ahí entra la representación que está por fuera de los medios, que permiten ciertas imágenes como la anterior. Como por ejemplo en la pornografia mainstrean, donde siempre surge la penetración y se muestra un contenido mucho más burdo, violento y agresivo con la genitalidad.


Nunca se van a tocar otra parte del cuerpo que no sea la vulva. Siempre se meten los dedos y hay chorreadera de fluidos. Además, las vulvas tienen que ser chiquititas, rosaditas, sin pelos, bien infatiles. O sea no solo que infantilizan nuestras conductas y deseos, sino también nuestras vulvas para reproducir modelos pedófilos.


La representación en los medios es pobre, y lo poco que hay es esto que acabo de decir.

Ni hablar si vos buscas algo vinculado con la masturbación y la genitalidad “femenina”: vas a encontrar pibas con cuerpos super hegemónicos, photoshopeados y flores. A mi eso me mata: ¡flores en la vulva! Yo no sé si se quieren poner un centro de estética genital, un medio de comunicación de masturbación femenina o una florería. Porque es impresionante esta cosa de la romantización, y por otro lado el posicionamiento más burdo de lo que es la masturbación.


ALGUNAS COSITAS MÁS...


G- Yo diría que no se centren en los tabúes la sociedad. Una mujer que explora y tiene autoconocimiento de su vulva, de su vagina, tiene mayor placer sexual con sus parejas sexuales, que una mujer que está reprimida en ese sentido, que nunca se ha explorado ni conoce su autonomía.

Entonces, mi consejo es que se exploren, que hay un montón de “técnicas”, y con múltiples objetos, desde el cuerpo mismo hasta juguetes (como los succionadores de clítoris), que no son sólo intravaginales como los dildos, sino que vienen otra gran variedad, incluso que se pueden utilizar con otra persona. Y eso hace que tengamos una práctica sexual más abierta, fluida y feliz.


Ph: iStock By Getty Images

C- Yo diría tocate TODO el cuerpo, y NO vayas a buscar el orgasmo, anda a buscar las sensaciones corporales, no te toques solamente la vulva, no te metas los dedos en la vagina.

Intentá descubrir todo lo que pasa por todo tu cuerpo. Porque en esto de ir buscando solamente la vagina, ni siquiera la vulva, es donde nos encontramos frustrándonos en ese reconocimiento corporal y sensorial. No hay ni uno ni el otro. Lo único que hay es la búsqueda de una penetración o de un orgasmo. ¿A dónde nos lleva? A la frustración asegurada.




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