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Gemir es mejor

Actualizado: 25 nov 2020

PORNO. Ahora que tengo su atención, mejor, porque vamos a hablar de porno. Existe una alternativa igualitaria, menos violenta, mucho más artística y auténtica en cuanto a la generación y el consumo de pornografía. Una corriente que nació hace décadas y poco a poco va ganando terreno al porno mainstream.


Wikipedia lo define como “cine para adultos en el que explícitamente se muestran los genitales mientras se realiza el acto sexual y cuyo propósito es el de excitar al espectador” (en su preferencia varón, cis, heterosexual). En las páginas de pornografía, a las que se puede acceder con tan solo un click desde cualquier dispositivo electrónico sin importar la edad, (detalle de color: si hacen el ejercicio escribiendo la palabra “porno” en la barra de Google, la búsqueda arroja cerca de 1,690,000,000 resultados en unos 0.30 segundos. Sí, lo probé). Entre los géneros tenemos lésbico, gay, latino, anal y así sigue y sigue entre algunos ya por demás conocidos. Entre esos encontramos uno llamado: porno para mujeres. Sí, PORNO PARA MUJERES.

Ese porno, que cabe dentro de la misma industria mainstream, da por sentado que los varones no gustan de la sensualidad, las caricias o los besos porque ellos solo gozan con las penetraciones desenfrenadas carentes de vínculos o identidades. El porno hegemónico, mainstream o de industria presenta una serie de peculiaridades que lo homogeneizan para que sea de rápido consumo, disfrute fugaz y adicción fácil. Las mujeres entonces, además de ocupar un papel totalmente secundario y a modo de objeto en la fantasía son de cuerpo lampiño y belleza escultural, usan tacones 24/7 también bajo de las sábanas o la ducha, el maquillaje no se corre ni se arruina el alisado, el tipo aguanta casi dos horas en posiciones imposibles sin acabar y ella grita de placer todo el tiempo, sumides en un decorado horrible totalmente de cartón, con una música que se re usaría para crear cualquier climax -dijo nadie nunca-.

Cuerpos auténticos, con cicatrices, pelos y lunares en cualquier género son el objetivo del PF

Cierto es que existe una categoría alternativa y se la suele confundir ordinariamente como porno para mujeres pero no es una versión light del porno mainstream. El porno de mujeres o feminista es artístico, consensuado y busca redefinir el placer en torno a la equidad del disfrute y la libertad compartida. Pero hay más: existe un movimiento político llamado Post Porno que involucra lecturas, pinturas, audiovisuales, muestras y todo aquello que sea expresión y producción directa del deseo consentido y auténtico pero de cualquier sujeto comúnmente excluído del porno hegemónico. En este punto literalmente ya me explotaba la cabeza, así que decidí llamar a dos expertas. En diálogo exclusivo con La Trenza, la autora del libro “Usina Posporno”,Laura Milano; y la educadora e investigadora sexual,María Emilia Marín nos adentran en la contra cara del porno convencional y los cruces entre pornografía y feminismo.

El Post Porno y el Porno Feminista


Empecemos por el principio, decía mi abuela. ¿Qué es el Post Porno y qué es el porno feminista? ¿Cuáles son las principales diferencias con el porno hegemónico?

M. Emilia: “El Post Porno surge en los 60 en los Estados Unidos con el arte performativo. La precursora fue una actriz, Annie Sprinkle de la Industria del mainstream. Un buen día, cansada de la fantasía prefabricada, se decidió a mostrar algo mucho más real, más crudo. El postporno es un movimiento artístico y sobretodo político, que busca reformular la pornografía criticando la versión más comercial y tradicional pero sin renegar del estímulo sexual que genera”y agrega, “explícitamente hay sexo con personas lesbianas transexuales, sadomasoquistas, gente perteneciente a la comunidad LGBTIQ+ y además se realiza en situaciones no convencionales al porno hegemónico. Acá se da donde se tenga que dar, no estamos expuestos a un escenario puntual, por ejemplo una mansión donde las mujeres están depiladas, maquilladas y todo es perfecto. Lo se propone es otra estética totalmente distinta y casi te diría naturalista”.


Mujeres, lesbianas, gay, trans, queers y no binarie son les nuevos protagonistas del deseo y el erotismo

Laura: “Existen experiencias vinculadas a los cruces entre pornografía y feminismo también dentro de la producción de imagen de sexo explícito por fuera de la industria (mainstream) más vinculada a los activismos y a los lenguajes artísticos. Ahí cabe el Post Porno que tiene que ver más con estos recorridos vinculados a las disidencias sexuales y a los activismos transfeministas. Pero también a la generación de espacios y escenas culturales propias, autónomas, de circulación de material y distribución de los contenidos de experimentación vivencial por medio de talleres, conversatorios y charlas. Es decir, crear una propia escena donde esas pornografías o experiencias postpornográficas tengan lugar”.

El PostPorno es un movimiento artístico y sobretodo político, lo que busca es reformular la pornografía criticando la versión más comercial y tradicional pero sin renegar del estímulo sexual

En cuanto a la definición y la producción del cine porno feminista María Emilia lo resume así: “el porno feminista se gesta en los 70 y las primeras producciones empiezan en los 80. Se lo conoce -mal- como sexo para mujeres, se lo relaciona con una mirada liviana y suave. Es un género en el que la mujer se reconoce, toma decisiones y tiene una postura como sujeto sexual: ella decide”, y agrega, “no es un objeto que está a la deriva, un mero elemento de la virtud del deseo masculino”.

parejas reales en situaciones auténticas se lucen en los films de Erika Loust

En cuanto a las características de la producción, agrega que otra de las principales diferencias respecto del porno convencional es que “son producciones hechas en lugares más convencionales. El porno común se hace en grandes mansiones en donde la historia siempre transcurre de la misma forma,la mujer llega, se saca la ropa, el hombre la penetra y listo (se) acabó. En cambio en el feminista se plantean situaciones reales, donde se pueda disfrutar de la sexualidad plenamente. Se ven cuerpos reales, mujeres no hegemónicas, personas cisgénero, heterosexuales y también personas dentro del espectro LGBTIQ+”.


¿Qué cambio sustancial incorporan a la narrativa y a la construcción del deseo, la inclusión de quienes quedan por fuera de la heteronormatividad?

L: “Respecto a los contenidos evidentemente es vital el hecho que existan estas otras fotografías producidas desde una perspectiva transfeminista. Sabemos que tradicionalmente el porno ha sido un discurso audiovisual que imaginaba una audiencia masculina cis y heterosexual. Pues bien, el hecho de que ahora sean las mujeres, lesbianas, trans, personas no binarias, queers, otros cuerpos y subjetividades les que tomen las cámaras también va a repercutir en las narraciones: en lo que se cuenta, en qué deseos aparecen frente a cámara, qué prácticas sexuales, que corporalidades y que fantasías habitan los cuerpos deseantes y deseables. Todo esto puede realmente darle otra narrativa y otra imagen a las sexualidades que representan nuestras experiencias y deseos”.


Un papel muy importante, juegan las personas con discapacidad, ya que este tipo de producción pornográfica también explora su sexualidad, tema que no solemos ver en el cine porno mainstream ni en ningún tipo de cine.

En el porno existen muchas categorías:gay, lesbianas, milf, interracial, entre otras. En el porno feminista, ¿existen también?

M. E: “Por supuesto, hay pornografía para lo que se te ocurra porque depende del ser humano. La sexualidad nos traspasa a nivel integral y acá el tema está en qué despierta el deseo. (Cuando decimos deseo no hablamos de normalidad sino de algo esperable). Por ejemplo tenemos la categoría amateur que eso se está usando muchísimo en redes sociales, BDSM, sadomasoquismo, bondage, bukkake, boybang, porno duro, porno gay, fisting(otra categoría que se usa en este último tiempo y viene arrasando sobre todo en Estados Unidos) y el voyerismo. Por supuesto estas categorías son las más conocidas existen unas 23 más o menos. La diferencia existe en que no incurren en discriminación por ejemplo de racial, gordas, negros, etc. El porno feminista busca en particular apoyar el arte y la expresión artística para demostrar que cualquiera tiene voz y voto en su sexualidad”.


El objetivo es explorar sexualidades que no encuentran lugar en el porno convencional

¿Qué pasa con la ruptura de la imagen hegemónica en este tipo de producciones?

M. E: en este tipo de pornografía se busca mostrar personas que representen diferentes tipos de cuerpos. Mientras más rompan con la estética del porno convencional mejor. Entonces aparecen personas gordas, mujeres que tengan pelos, estrías, celulitis, gente que no sea “lo convencional” aquello que nos han hecho creer que es lo correcto. Seacepta el cuerpo como es, en cualquier forma y color.


¿Es una industria de la misma magnitud que la del porno convencional? Sabemos que las condiciones de trabajo en el cine porno tradicional arrasan con los derechos de les trabajadores, con contratos fraudulentos, prácticas no consensuadas, explotación y humillación, distribución desmedida del mismo producto. ¿Qué pasa en este tipo de pornografía?

L: el hecho de que en los últimos años se haya expandido la producción de pornografía producida por mujeres lesbianas, personas trans y no binarias hace que se pueda disputar realmente un espacio dentro de la producción de imagen de sexo explícito. Esto modifica los contenidos tanto sobre lo que se muestra, como sobre las condiciones de trabajo, los modos y la forma de distribución.

La intervención feminista dentro de la industria significa también poder tener mejores condiciones de trabajo para quienes ponen el cuerpo. También poder participar más en la toma de decisiones dentro del guión y la escena para que esta sea pactada y consensuada entre todas las partes. Que puedan ser mejor remunerados estos trabajos, que puedan ser más seguros en términos laborales. Esto invita a usuarios o audiencia a tener un consumo más responsable respecto ala pornografía que consumimos. Tenemos una gran responsabilidad. Si queremos que este tipo de pornografía se multiplique, pues también tenemos que colaborar para que sea posible. En la actualidad, existen muchas producciones y experiencias de producción audiovisual pornográfica producidas de forma independiente y con una perspectiva feminista y queer. Es toda una apuesta dentro de la industria pornográfica para hacerse lugar, industria tradicionalmente dominada por varones cis.

Las realizadoras de este tipo de pornografía suelen ser mujeres.

M. E: imagínate todo lo que la escuela de la pornografía ha enseñado a este sistema que sigue siendo patriarcal. La filmación a veces es un rodaje de 3 horas para hacer una escena y la gente que trabaja en esa industria se somete a muchas cosas para vender.Es una industria tremendamente descomunal.

Lo que pasa con la pornografía feminista es que todavía no tiene el peso de la industria convencional para poder encontrarla de manera libre como la que maneja otro tipo de pornografía donde basta con apretar un botón y de repente en Google tenés 80 millones de páginas en donde te muestran penetraciones.


¿Existen marcos legales para la producción de cine porno feminista?

M. Emilia: sí hay una serie de requisitos: se tiene que tener consentimiento tanto de parte de les actores como de todas las personas que van a participar del proyecto, con pautas muy claras. Eso sí o sí tiene que existir o -sería lo ideal que exista- un convenio laboral, contratos de confidencialidad y demás. Con respecto al sexo explícito estamos hablando de cosas que se ponen en juego como la integridad de la persona, la identidad, la comercialización de las imágenes por ejemplo.


¿En Argentina, funciona una industria de porno alternativo?

L: Sé que existen varios proyectos de colectivos produciendo pornografía disidente queer feminista en el país. Muchos de ellos están vinculados al trabajo sexual otros a la oferta de trabajo sexual más allá de la producción de imagen. La gran mayoría son producidos de forma autogestiva, por fuera de cualquier otra forma de producción y circulación. Creo que es una apuesta incipiente en nuestro país pero está en crecimiento

En esta pornografía se exploran cuerpos reales que rompan con la hegemonía en torno al ideal de belleza y de deseo

M. E: en Argentina no hay industrias netamente de pornografía feminista, generalmente las producciones son algo casero e independiente.


¿ Cómo se puede acceder?


M. Emilia: en internet aparecen muchísimos links para acceder a las distintas producciones. El buscador arroja 2,900,000 resultados aproximadamente, entre sitios de producción audiovisual y material bibliográfico. Una precursora que recomiendo es Erika Lust, un ícono de la literatura erótica y una de las abanderadas del movimiento.Fundóla productora Lust Films que elabora, comercializa y distribuye material post pornográfico (MiráXconfessions y Erótico Films) y realiza producciones que van desde series a podcast.


Ahora que ya sabemos, que el porno feminista no es porno para mujeres, es una forma política de recuperar la igualdad del deseo como sujetos, en cuerpos diversos, auténticos y buscando la excitación sexual del espectador de forma mucho más artística, menos violenta y contra hegemónica.

Te dejamos algunos sitios en los que podes dejarte llevar por el erotismo, excelentes para aprovechar la cuarentena en solitario o compartida

XConfessions: El sitio de Erika Loust, dando vida a fantasías de gente real. Un deleite en cuanto a tramas, dirección, color, escenografía y argumentos.

Ersties: Exhibición natural de la sexualidad. Es porno super apasionado, con gente real pero sin guión, ni contexto, ni situaciones armadas.

CommonSensual: Plataforma que exhibe la cara más real del sexo.

FrolicMe: En esta plataforma se combinan videos, con historias, fotos, y relatos muy eróticos. Cuenta con un listado muy extenso de categorías.

Verso Cinema: Explora el sexo experimental desde una óptica más explícito y libre. El porno en esta plataforma es nutrición para la sensualidad y el estímulo de la creatividad

Lustery: El sitio ideal para el sexo amateur. Videos caseros por doquier de parejas reales compartiendo su intimidad de forma auténtica.


*Ma. Emilia Marín. Licenciada y profesora de teatro. Egresada de la UNC. Educadora e investigadora sexual. Egresada del Instituto CEPAS.


*Laura Milano. Investigadora, comunicadora y docente. doctoranda de ciencias sociales, becaria CONICET. Licenciada en comunicación. Autora del libro USINA POSPORNO (título, 2014). Dicta cursos, seminarios y realiza eventos culturales en torno a la pornografía y sus cruces el arte y los feminismos.


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