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El rol de las periodistas en los medios

Actualizado: 25 nov 2020

Entrevistamos a Silvia Fernández, histórica periodista feminista, militante por los derechos de las mujeres y referenta del periodismo violeta de Mendoza

Históricamente las mujeres hemos sido subestimadas por los varones en el ámbito laboral. Hablar de capacidades es en vano, pues está probado por numerosos estudios que aunque una mujer tenga la misma formación académica o experiencia laboral que un colega varón, por lo general, este tendrá mejor sueldo, más poder y validación en el mundo profesional. ¿Biología? No, patriarcado.

Sin embargo, reclamar sobre esta desigualdad y dificultades que a diario enfrentamos las profesionales en el mundo laboral, parece no ser suficiente. Que estudios de prestigiosas universidades internacionales nos den la razón, no alcanza. Siempre hemos sido las exageradas, y como ese descriptivo ya nos tiene un poquito cansadas – como la desigualdad laboral – desde La Trenza decidimos ponerle voz y rostro a esta fenómeno que nos agota.

Silvia Fernández es comunicadora, periodista, ferrea militante feminista y parte de Ni Una Menos Mendoza. Trabaja en medios de comunicación desde joven y es periodista de Radio Nacional Mendoza desde hace 15 años. Silvia dice que es feminista desde siempre pero asegura que se dio cuenta en la universidad cuando le pudo poner palabras a eso que le molestaba.

Fernández cuenta que desde chica aprovecho cada oportunidad que tuvo para llevar la militancia a su trabajo: “Fui pasante de canal 9 Mendoza y justo en 2004 fue el Encuentro Nacional de Mujeres en Mendoza. Al canal le importaba tres carajos el encuentro, por lo que me autopropuse para cubrirlo. La cobertura de todo el fin de semana de canal 9 fue mia, hice los informes desde una perspectiva feminista para los noticieros y para el programa Opinión, que en ese momento, que era conducio por un gran machirulo.”

Silvia fue criticada y su profesionalismo puesto en tela de juicio por no incluir voces de “las dos campanas” en su informe, ya que durante el 2004 organizaciones ultracatólicas como el Opus Dei y El Verbo Encarnado, intentaron constantemente sabotear las actividades organizadas por el Encuentro Nacional de Mujeres y hasta llevaron a cabo una serie de atentados. Por supuesto, todos los medios cubrieron el reclamo de los grupos de la Iglesia, pero las tendeciosas, fueron las coberturas feministas.

“Me he sentido muchas veces menospreciada por ser mujer, pero sobre todo por ser feminista”

Sin embargo, no hace falta que una profesional sea feminista y aborde su trabajo con perspectiva de género para ser maltratada en el ámbito laboral: “En la radio, yo co- conducía un programa con un periodista muy consagrado “supuestamente” y muy “progre”. El no me respetaba, no me daba la voz, no me daba la palabra, me ninguniaba permanentemente y además, por ejemplo, me hacía leer el tiempo, cual locutor o periodista que tienen a la mujer al lado para que lea el tiempo”.

Paro Internacional de Mujeres. #8M de 2020, Mendoza
Paro Internacional de Mujeres. #8M de 2020, Mendoza
“He sido ninguniada, me han dejado sola al aire, han dejado de mirarme o escucharme mientras hablaba, siempre he vivido situaciones hasta hace poco tiempo”

Silvia comenta que ella siempre abordó temática feminista, habló de femicidios – antes de que fueran nombrados así- o de temática LGBTIQ+, lo que derivó casi siempre en desaires por parte de sus colegas.


Una vez estaba entrevistando una compañera activista lesbiana al aire y se pararon todos y me dejaron sola. Muchas veces yo trataba estos temas y me dejaban absolutamente sola y los operadores después ponían canciones espantosas que de alguna manera lograba menospreciar todo lo que había dicho y hecho al aire”.

Hay una constante en todas las anécdotas poco felices que Silvia relata, los varones: “Cuando he sido movilera, el obstáculo, por lo general, es con los mismos colegas varones que te pasan por encima en una especie de ley de la selva. Siempre tiene más valor la pregunta del varón que la de la mujer. También si preguntas algo relacionado con temas referidos al feminismo, los entrevistados no te contestan o te ningunean”.

“Ser mujer y feminista, le molesta bastante a los colegas periodistas, locutores y operadores varones”.
Silvia, en el estudio de Radio Nacional Mendoza.
Silvia, en el estudio de Radio Nacional Mendoza.

La dama del tiempo


Fernández comenta que los roles otorgados a las mujeres dentro de los medios siempre han diferido y han sido muy marcados en contraste con los que asumen organicamente los varones. “En el caso de la radio siempre ha sido “el conductor” que lleva todo y dice las cosas inteligentes y la “coconductora”, la que dice el tiempo y la tiene que hacer notas de color”.

Claramente, bajo esos roles que nos condenan a las periodistas a ser las eternas damas del tiempo, la opinión de nosotras se desdibuja. "Siempre en un rol secundario la posición política o ideológica de las periodistas queda marginada y no vale tanto".

“Ni haciendo pregunta más inteligente, las mujeres son tomadas en cuenta. Los roles siempre han sido el varón por encima de la mujer, al aire o en la producción”
En 2018 Nos quemaron por Brujas relevó que sólo un 14% de las columnas de política son escritas por mujeres.
En 2018 Nos quemaron por Brujas relevó que sólo un 14% de las columnas de política son escritas por mujeres.

La odisea de “llegar”


Silvia comenta que incluso, hasta hace poco tiempo, la productora tenía que hacer lo que el hombre plantea aunque ese no fuera su rol. Porque, “como en todos los ámbitos, siempre tiene más legitimidad la palabra del varón y eso es lo que cuestiona el feminismo. No es que un hombre dice algo muy importante y la mujer dice algo menos importante, sino que realmente por el solo hecho de ser mujer tenes menos legitimidad cuando decis lo que sea”.

“Cuando tenes hasta el mismo contrato y a veces ganas el mismo monto, la jerarquía era el hombre por encima de la mujer, siempre”.

Sin embargo, el tema de las jerarquías no se queda solo en el plano simbólico. Según un estudio relevado por MOM Argentina, en 2019 el 88,5% de las lineas editoriales de los medios argentinos, eran definidas por varones. Las mujeres por su parte, solo ocupaban el 11,5% de los puestos gerenciales.

“Uno de los lugares más machistas que hay son los medios de comunicación”.

Silvia ilustra estos datos con su experiencia “Siempre me costo ocupar lugares por el solo hecho de ser mujer y también por el plus de ser feminsita y tener pespectiva de género. Siempre sos considerada la loca o la problemática”.

Incluso, la violencia continúa aun cuando las pocas mujeres llegan a los tan codiciados puestos de poder. Fernández relata que cuando fue jefa de prensa de Radio Nacional tuvo la experiencia no grata de dar ordenes para que al final sus colegas varones, y algunas mujeres también, le hicieran caso a un colega que no era el jefe de prensa, sino que “por ser el “hombre” y el periodista versado”, tenía la autoridad. A la desautorización, se le sumaba la multiplicación del trabajo para justificar el puesto:

“Claramente los puestos gerenciales o directivos son de muy dificil acceso para las mujeres en los medios de comunicación en general y si, siempre prevalece el hecho de que es hombre y se gana más el respeto que la mujer. Hay una doble vara, a los varones se les acepta absolutamente todo y se le respeta mucho más el rol de conducción, inclusive cuando ni siquiera tiene capacidades para el puesto”.

Nos Quemaron por Brujas relevó que en 2018 sólo el 31% de los programas de Radio más escuchados del país eran conducidos por mujeres.
Nos Quemaron por Brujas relevó que en 2018 sólo el 31% de los programas de Radio más escuchados del país eran conducidos por mujeres.

Silvia comenta que sus logros se deben a que se impuso llegar a puestos jerarquicos, porque su feminismo viene con la convicción de que las mujeres con perspectiva de género deben ocupar ese tipo de cargo“Cuesta un montón, no solo con los colegas periodistas varones y algunas mujeres. Molesta bastante que una mujer diga lo que hay que hacer”

“Cuando hablamos de llegar, no hablamos solo de mujeres, sino que también habalamos de mujeres con perspectiva de género o feministas”

“Mujeres con perspectiva de género o feministas son necesarias porque es la manera que tenemos, sobre todo en los medios cuyo rol social es fundamental, de poder contribuir a que se termine a que se terminen flagelos como la violencia de género. El machismo mata y es importante que en los medios de comunicación se empiece a tener en cuenta esta perspectiva”.

Como una luz al final del túnel, Fernandez señala que siente esperanza porque últimamente “las mujeres en los medios estamos más juntas, imponiendonos más, demostrando que tenemos capacidad de liderazgo, de conducción ya sea en medios, en cargos o en conducción. Me parece que aunque se es dificil, nos estamos imponiendo igual, está sucediendo un cambio”. Aunque esto es un punto a favor de las periodistas, Silvia nos alerta: “muchas veces las mujeres trabajamos más y las estrellas son ellos. Tenemos toda la potencialidad para hacer columnas de opinión, para tratar determinadas agendas, distintos temas y se nos dificulta”.

“Una mujer que tiene capacidad de mando, de liderazgo, es considerada una mujer peligrosa, arrivista, ambiciosa”.
La periodista junto a Ofelia Fernández, la Legisladora mujer más jóven de la historia de América Latina en una vista a Mendoza en 2018
La periodista junto a Ofelia Fernández, la Legisladora mujer más jóven de la historia de América Latina en una vista a Mendoza en 2018

En clave de género


Fernandez relfexiona sobre el rol de los medios en el ejercicio y la reproducción de la violencia simbólica. “Es necesario periodistas con perspectiva de género en nuestro contexto porque la madre de todas las violencias es la violencia simbólica, y los medios de comunicación construyen símbolos. Es importante que los medios se adecuen a esta realidad, con el movimiento feminista y disidente, que es mundial y crece día a día y que ha llegado para quedarse”.

Fernández en la última marcha por el #8M del 2020 en Mendoza.
Fernández en la última marcha por el #8M del 2020 en Mendoza.

Las legislaciones que regulan las figuras de acoso laboral no son nuevas, con el tiempo han demostrado ser insuficientes. Las adhesiones de diferentes instituciones públicas a la Ley Micaela parecen mostrarle el camino a las empresas privadas - entre ellas, los medios. Además, desde hace años se habla de la posibilidad de una ley de paridad de género en los medios de comunicación que contemple mujeres y disidencias con perspectiva de género que contribuyan a una construcción paritaria y con perspectiva de género de las noticias. ¿Será hora de legislar?

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