69 años de la primera vez que votamos
- Romina Quiroga

- 11 nov 2020
- 4 min de lectura
Actualizado: 25 nov 2020
Cada 11 de noviembre se conmemora un aniversario más de la Primera Elección Presidencial, en 1951, en el que la mujer tuvo derecho a voto.

Un 11 de noviembre de 1951 las mujeres entraban por primera vez al cuarto oscuro para ejercer su derecho como ciudadanas al voto en elecciones presidenciales.
Lo cierto es que La Ley 13. 010, también conocida como ley Evita, fue sancionada en Argentina el 9 de septiembre de 1947 y promulgada el 23 del mismo mes, estableciendo ese día como "Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer".
El derecho al voto no sólo reconocía la igualdad ciudadana entre hombres y mujeres, sino también el derecho de las mujeres a elegir y ser elegidas para todos los cargos políticos nacionales.
Un poquito de historia
Haciendo una breve recapitulación, el primer sistema electoral que se desarrolló a nivel nacional en el país data de 1857, cuatro años después de la sanción de la primera Constitución Nacional en 1853. De acuerdo a la Ley 140, quienes podían emitir su voto eran únicamente los hombres que se inscribían en el Registro Cívico de cada provincia y cumplían con determinados requisitos que variaban según el territorio.
Fue en 1916, con la Ley Saenz Peña, que se estableció en nuestro país el derecho al voto secreto, universal y obligatorio. Pero ese voto solo era universal para los varones -claramente- porque el padrón se confeccionaba en base al del servicio militar excluyendo a las mujeres, que no podían elegir ni ser elegidas. Ese derecho llegaría recién, 35 años después.

Julieta Lanteri fue la primera mujer que votó, en 1911, en la Argentina. En 1919 se postuló para ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación
Recién fue en las elecciones nacionales de noviembre de 1951, que se confeccionaron dos padrones: uno femenino y otro masculino y se dispusieron escuelas donde votarían según el sexo. En ese comicio histórico, 4 millones de mujeres ejercieron su derecho al voto y fueron elegidas 23 diputadas, 3 delegadas de territorios nacionales y 6 senadoras para ocupar bancas en el Congreso de la Nación.
En Argentina actualmente el 50.99% del padrón, es decir, 17.855.297 personas están inscritas bajo DNI femenino. En Mendoza son 729.579 mujeres y 690.604 hombres.
Igualdad no es Equidad
La Ley de paridad de género 27.412 -sancionada en noviembre del 2017- se estrenó el año pasado, estableciendo que el 50% de las candidaturas debían ser para mujeres. Desde entonces, la participación de las mujeres en la política se ha incrementado notablemente, posicionando a nuestro país como el país sudamericano con mayor cantidad de mujeres en el Poder Legislativo y entre los primeros diez a nivel mundial.

En 1991, en nuestro país, se sancionó lo que sería la primera ley de cupo femenino en el mundo, 24.012, que exigía un mínimo de 30% de participación femenina en las listas para cargos legislativos. La aplicación del cupo femenino en el Senado se retrasó hasta 2001, año en que la elección comenzó a ser directa. Pero fue recién en 2002 que se logró alcanzar este porcentaje en Diputados aunque funcionó más como un techo que como base, cuando muchas listas convirtieron el mínimo en un máximo incumpliendo la ley.
En las elecciones presidenciales pasadas, en cuanto al Poder Ejecutivo Nacional, presentaron una sola precandidata mujer a Presidenta: Manuela Castañeira, del Movimiento al Socialismo, y tres precandidatas a vicepresidentas: Cristina Fernández, del Frente de Todos; Romina del Pla, del Frente Izquierda y de Trabajadores; y Cynthia Hotton, del Frente Nos. Finalmente la carrera presidencial, después de las PASO, quedó en manos de 6 varones cisgénero*.

Cabe destacar, que las plataformas electorales se centraron en la crisis económica imperante y las propuestas de género no cumplieron un rol destacado más que las posturas a favor y en contra de la legalización del aborto que en su momento se planteaba prohibir en las campañas.
Actualmente, la Cámara de diputades está conformada por 110 mujeres, las cuales representan el 42,8% del total Por su parte, el Senado está conformado por 28 mujeres, equivalente a una participación del 38,8%
A pesar de que muchas mujeres han logrado abrirse paso en la política, ámbito dominado históricamente por varones, y aunque tuvimos una de las pocas presidentas mujeres Latinoamericanas, la deuda de equidad no ha quedado saldada.

En los Senados provinciales, la participación femenina no supera el 40%. En un extremo, el Senado de Catamarca está compuesto íntegramente por hombres y el de Santa Fe solo cuenta con una senadora. En el polo opuesto, el Senado de San Luis está integrado por 55.6% de mujeres, único órgano legislativo provincial con mayoría de mujeres.
CABA, Chaco, La Rioja, Córdoba, Catamarca, Formosa, Chubut, Jujuy, La Pampa, Misiones, Neuquén, Río Negro, San Juan, Santa Cruz, Tucumán, Tierra del Fuego y Santiago del Estero no poseen representación femenina en cámara alta a nivel provincial.

Cierto es que no existe partido político que represente enteramente las causas feministas y atraviese transversalmente el resto de los campos. Más bien, son los colectivos los que se pliegan a partidos que representen sus intereses y les otorguen espacios.
Lo personal es político
Las barreras con las que se topan las mujeres en el intento de ejercer cargos pueden ser jurídicas, institucionales o socioculturales: desde la maternidad, la necesidad de demostrar permanentemente el merecimiento del cargo hasta en qué horarios se realizan las sesiones, o dónde se toman las decisiones más importantes por ejemplo el picadito de fútbol o el asado de los viernes a las que las mujeres ni siquiera son invitadas.
En el acceso de las mujeres a cargos representativos, la equidad implica no tener que resignar el ejercicio de la vida pública en base a roles socialmente asignados.

"Cuando el feminismo argentino, hoy ya despierto y de pie, ocupe el lugar que le corresponde en la discusión y manejo de los intereses públicos, el recuerdo de la doctora Lanteri se irá agrandando en el agradecimiento de las mujeres hasta adquirir la estatura de precursora que legítimamente le corresponde", rezaba su obituario después de haber sido atropellada a los 59 años en un hecho dudoso, creyendo que mataban así, el movimiento.
Lo que no sabían es que "los derechos no se mendigan, se conquistan" y ese es el legado y la responsabilidad que nos dejaron las mujeres sufragistas de todo el mundo.
*Cisgénero: personas cuya identidad de género corresponde con el sexo que han nacido.




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