Con nombre de flor: la historia de una militante trans a sus 95 años
- Paula De Campo

- 29 ago 2020
- 4 min de lectura
Entrevistamos a Karina Sama, directora mendocina, que estrena su documental “Con nombre de flor” por la plataforma Cine.Ar TV. El film cuenta la historia de vida, y de lucha, de una militante trans de 95 años, llamada Malva.

Con nombre de flor es el título elegido por Karina Sama, directora y realizadora del documental. En la historia se retrata la vida y lucha de Malva, una transexual de 95 años, que superaba ampliamente la vida promedio trans en Argentina, que como sabemos es de 35 años aproximadamente. Malva le contó a Sama su vida ante la cámara durante más de un año, y una semana antes de empezar a grabar murió. Con ayuda de Marlene Wayar, referente trans, Sama pudo narrar y sentir la actividad militante de la protagonista.
Karina Sama estudió Diseño Industrial en la UNCuyo y Cine en la Escuela Regional De Cine y Video de Cuyo. También realizó una Maestría en Periodismo Documental cursada en la UNTreF, donde es parte de grupos de investigación de estudios de género.
Con respecto a su primer acercamiento al feminismo, nos cuenta que en los ‘90 perteneció al grupo de Artes Visuales “Minas de Arte”, con el cual realizó numerosas muestras en Mendoza y Buenos Aires. “En esa época la palabra feminismo era rara, pero creo que no hay nada más feminista que nueve mujeres haciendo arte en espacios donde estábamos totalmente excluidas”.
Al mismo tiempo, comenzó su trabajo en cine participando de la realización de numerosas publicidades y de más de cuarenta largometrajes y series nacionales y extranjeras. Su primer documental fue Madam Baterflai (2013), que expone la reflexión de cuatro chicas travestis y una transexual. Actualmente, se encuentra desarrollando La Paloma, película que completará la trilogía documental de temática trans. “Siempre digo que quiero completar la trilogía porque suena bien, pero no sé si voy a parar, porque aparecen historias de vida o situaciones que me conmueven, y lo que me conmueve necesito compartirlo”, asegura muy orgullosa.
Deconstruir lo binario para contar otros relatos
Con Nombre de Flor surge en el estreno de su primer documental Madame Baterflai (2013), donde Javier Wenger le regala el libro Mi recordatorio y le dice “Tomá, este va a ser tu próximo documental”. Dicho libro es donde Malva cuenta su historia de vida. “Tardé mucho en leer el libro pero cuando lo leí estaba hablando en primera persona una travesti vieja de noventa y pico de años y que con su cabeza súper lucida podía contarte toda la historia trans. Y yo que venía recurriendo a libros, la tenía a ella ahí”, cuenta, Sama.

“Creo que siempre contar tu propia historia va a tener un poco más de verdad, o por lo menos tu propia verdad y esas historias son las que me interesan más”. Malva no es solo una historia que está contada en primera persona, sino que hay un rastro que no lo tenía nadie. “Desde La historia de la homosexualidad de Osvaldo Bazán, no había seguridad que la historia travesti/trans hubiera existido antes de los ’80 en Argentina. Y Malva en el segundo encuentro me muestra sus álbumes de fotos, con recuerdos de la militancia desde los años 40, con fotografías que la muestran desde 1945 hasta los ‘80. Hay rastros de lo que supuestamente era casi mitología homosexual. Entonces eso para mí fue el gran descubrimiento”.
“Ese gran descubrimiento fue para mí un objeto de estudio, y es ahí cuando Malva me pide que me ubique. Ella me cambió de un plumazo el aprendizaje heteropatriarcal que tenía”, Karina siente que Malva rompe con esa relación directora-entrevistade y no deja que haga el documental que tenía pensado y con la idea que lo había escrito. “Cuando Malva muere, me deja con toda su impronta y su legado corporal de objeto de estudio para que yo hiciera lo que pudiera”. Carina reconoce que sin Marlene Wayar, todo esto no habría sido posible.
“Tenemos que aprender desde lo desaprendido, es absolutamente necesario para poder darte cuenta que podés hacer cosas desde una manera menos violenta, menos dañina. No tenemos que pensar en el otre, tenemos que pensar en nosotres”.
Construir infancias libres y dejarlas ser
Le consultamos a Sama como vive su militancia y su relación con el feminismo de hoy, y sostuvo que “debemos apoyarnos en las infancias que vienen sin el aprendizaje patriarcal que nosotros tenemos. Pararnos en las infancias y dejarlas ser, hacerlas libres. Es totalmente necesario no seguir replicando dentro de cada une el patriarcado”. Karina cuenta que la inquietud de Malva por su identidad de género comenzó a los 8 años y asegura “No es una decisión, sos lo que sos. Hay que pararse en lo no binario. Si nos paramos en lo binario se rompe todo lo que está dentro, las diversidades, les otres. Hay que pensar en feminismos que no quiten lo logrado, hay que empezar a divulgar lo no binario por excelencia”.
“Nos hemos parado desde una construcción binaria que nos ha hecho, y nos hace, mucho daño. Y si no la rompemos desde el vamos, vamos a seguir dando vueltas con la palabra feminismo”.
Con respecto a qué le gustaría que generara su film en el publico, nos cuenta “Me gustaría que el público vea lo que yo pude ver. Malva cuenta una historia de invisibilidad y criminalización de las personas trans, no permitiendo su libre tránsito y negando el acceso a la educación y la salud. Mostrando en su propio cuerpo a un Estado no solo ausente, sino represor. Quiero que vean a una travesti vieja poniéndole el cuerpo a una película”.

El film ha recibido premios y menciones del Berlín Revolution Film Festival VOD 2020, Festival Internacional sobre Migraciones 2019, Leonardo Favio Festival de Cine Nacional 2019, 18º Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos de Buenos Aires, entre otros.
Con nombre de flor se estrena mañana viernes 28 de agosto por Cine.ar TV a las 18 (con repetición el sábado el sábado 29 a las 6 y a las 12). También podrá verse en Cine.ar Play.




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