Chile sigue despierto
- Paula De Campo

- 19 oct 2020
- 3 min de lectura
En la vigilia del plebiscito que decidirá el reemplazo de la Constitución, ¿cuál es la relación que guardan las manifestaciones de ayer, los incendios de las Iglesias y
los cambios que exigen les hermanes chilenes?

Ayer se conmemoró el primer aniversario del estallido social, iniciado el 18 de octubre del 2019, día en que la ciudadanía chilena se cansó de los abusos tras un alza en el transporte público.
La rebautizada Plaza de la Dignidad volvió a llenarse de manifestantes que reclamaron un Estado garante de derechos. Durante horas de la tarde, a una semana del plebiscito para la reforma de la Constitución pinochetista, incendiaron dos Iglesias institucionales de Carabineros.

Una de las Iglesias incendiadas fue la Parroquia de la Asunción, un templo católico ubicado en Santiago. El fuego terminó colapsando el techo del edificio, la aguja y otros inmuebles anexos a la parroquia a los 10 minutos. La casa parroquial colindante a la iglesia fue utilizada durante la dictadura militar como un recinto de computación y creación de archivos de víctimas y centro de detención y tortura.
En la iglesia de San Francisco de Borja, los bomberos extinguieron los focos de incendios, y el fuego no se propagó. Esta institución pertenece a Carabineros de Chile, desde 1975 y fue entregada por un miembro de la Junta Militar que en el 73 había derrocado al presidente Salvador Allende.
Reemplazo Constitucional
Entre las diferentes exigencias al Gobierno, se reivindicó la reforma a la Constitución, que data de 1980 y fue aprobada por la dictadura militar. Aunque ha sido reformada muchísimas veces, la carta magna, todavía no contempla al Estado como garante de derechos.

La privatización fue uno de los pilares del modelo de Pinochet: en su Constitución política, servicios básicos como la luz y el agua potable pasaron a manos privadas.También hubo una fuerte privatización en áreas como la educación y la salud.
Ahora, la demanda del pueblo chileno es que el Estado tenga una mayor participación e involucramiento en la prestación de los bienes básicos. La función social en la Constitución solo puede intervenir en lo que es resguardo del orden público, seguridad, defensa y garantía de justicia.
Carabineros en el ojo de la tormenta
Durante el año pasado, el presidente Piñera le otorgó a los carabineros chilenos el control total de las calles.
Fue en este contexto que el cuerpo policial ejerció violencia desmedida en la represión de las marchas, dejando como saldo 33 muertos y miles de heridos. Diversos organismos internacionales, como la ONU, les han acusado de haber cometido violaciones a los derechos humanos.

Además este año, a pesar de la pandemia, el cuerpo policial ha estado implicado en varias situaciones de abuso de poder. Como es el caso del menor lanzado desde el puente Pio Nono sobre el lecho casi seco del Río Mapocho.
Según el Ministerio Público, hay más de 4.600 causas abiertas contra las fuerzas de seguridad, pero sólo 75 agentes han sido imputados.
Feminismo en la Reforma Constitucional
Miles de mujeres se reunieron en plaza de la Dignidad en la manifestación de este domingo, llamando a la no violencia, a la justicia y equidad para las mujeres, sobre todo en la vigilia del reemplazo constitucional, instancia para el que consideran necesario establecer una “Asamblea Constituyente feminista plurinacional libre y completamente soberana”.

En Marzo de este año, Chile aprobó una reforma constitucional que garantiza que haya paridad de género en el órgano que redactaría la nueva Carta Magna. Por primera vez en el país, las mujeres ocuparán un lugar históricamente negado.
El debate, donde más de 14,5 millones de chilenes decidirán si quieren reemplazar la Constitución y cuales son los puntos que incluirá, tendrá lugar dentro de una semana, el 25 de octubre.




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